El presidente de la Diputación aboga por una PAC que asegure la rentabilidad de los olivicultores

El Centro de Convenciones del Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén ha acogido esta tarde el foro “La PAC que necesita Jaén”, una iniciativa organizada por la Unión de Pequeños Agricultores de Jaén en colaboración con la Diputación en la que el presidente de esta institución, Francisco Reyes, ha abogado por una reforma de la Política Agraria Comunitaria

“que garantice la rentabilidad de nuestros olivicultores y que nos conduzca hacia un cambio profundo del mercado oleícola de la provincia de Jaén y, por tanto, a una independencia, en la que esta provincia no sólo sea la mayor productora del mundo y tenga mucho que decir, sino que decida de hecho y de derecho en los mercados”.

En este foro, que ha contado también con la participación del secretario general de UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez, el secretario general de UGT-Andalucía, Manuel Pastrana, y los presidentes de Interóleo Picual Jaén, S.A., Juan Gadeo, y el presidente de ANIA, Santiago Bañón, Francisco Reyes ha subrayado que “el futuro del sector del aceite pasa por la reforma de la política agraria común hasta el año 2020, una reforma que va a marcar el sector primario en la Unión Europea y el futuro del modelo económico hacia el que nos dirigimos y en el que la agricultura y la ganadería van a tener un peso relevante”.

En este contexto, ha querido dejar claro que la provincia de Jaén debe jugar un papel relevante porque “somos líderes mundiales en la producción de aceite, con 700.000 toneladas en la pasada campaña que suponían un 28% del aceite de oliva generado en el mundo, pero también porque detrás de estos datos hay 108.000 olivareros y 600.000 hectáreas de olivar, un bosque único en este planeta”. La importancia de este sector en la provincia también ha sido remarcada por el presidente de la Administración provincial, quien ha recordado que el olivar supone “el 15 por ciento de nuestro PIB provincial y más de 425 millones de euros en ayudas, unas cifras aplastantes y muy reveladoras que conviene recordar y que nos sitúan como interlocutores decisivos en la reforma comunitaria del sector del aceite de oliva”.

Por todo ello, Reyes ha puesto el acento en que la provincia jiennense necesita una PAC que garantice la rentabilidad de los productores y ha manifestado su negativa a la propuesta que hay sobre la mesa “porque el reparto planteado para las ayudas perjudicaría muy seriamente a Jaén sin tener en cuenta ni el punto de partida en el que estamos, ni las consecuencias sociales, económicas y medioambientales que supondría”. Para el presidente de la Diputación, si esta reforma saliera adelante tal como se ha diseñado sería “un error que afectaría gravemente a los 108.000 olivareros, sus familias y a toda la provincia”. Este planteamiento, ha reiterado, “daría de lleno negativamente en el olivar tradicional, casi el 50 por ciento de amplias zonas de nuestra provincia, que son una prioridad para nosotros, sin dejar por supuesto de lado al olivar más productivo”. En este sentido, Reyes ha querido dejar claro una vez más “que ambos son compatibles y necesarios, pero no podemos permitir que caigan miles de hectáreas de olivar”.

Por todos estos motivos, el presidente de la Diputación ha apostado por que “Jaén, Andalucía, España y el sector debemos ir de la mano ante la reforma de la PAC hasta 2020”, y ha valorado muy positivamente que los gobiernos de España y de la Junta de Andalucía vayan unidos en este proceso de negociación para que, como no podía ser de otra forma, la voz de los representantes del sector oleícola no sólo se escuche, sino que se tenga en cuenta para fijar nuestra posición de partida”.

Pese a que el tema central de este encuentro ha sido la reforma de la PAC, además de conseguir una modificación de este reglamento europeo positiva para la provincia de Jaén, Francisco Reyes ha enfatizado que “nuestro futuro no debe depender exclusivamente de esta reforma y de las ayudas europeas, aunque no es menos cierto que estos fondos siguen siendo necesarios para corregir desequilibrios territoriales e históricos”. De esta forma, Reyes ha puesto sobre la mesa como retos inmediatos del sector oleícola “lo que conocemos como las tres C: calidad, comercialización y concentración”.

En este sentido, ha añadido que “depender de nosotros mismos como sector es el mejor camino que hemos de trazar, una senda que ya comenzamos a trabajar cuando sabíamos que en 2013 se iba producir una reforma de la PAC”. Por eso, ha recordado, “llevamos tiempo hablando de la concentración, la comercialización y la calidad que, entrelazadas, también necesitan de una estrategia en la que está presente la innovación, el desarrollo y la investigación, porque nuestras prioridades están claras: mantener la rentabilidad del sector y, por tanto, de nuestros olivareros, que en los últimos años, es cierto, es insostenible; y el desarrollo sostenible de nuestro olivar para ser independientes de futuras reformas y políticas agrarias comunitarias”.
 

 

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