El Hospital de Santiago acoge una singular muestra con los mejores grabados de maestros europeos del XVI-XVII

La exposición, organizada por la Fundación Caja Rural de Jaén en colaboración con el Ayuntamiento de Úbeda, reúne obras de colecciones privadas y se podrá ver hasta el próximo 25 de abril



El Hospital de Santiago de Úbeda acoge desde hoy una exposición con la selección de los mejores grabados de los maestros europeos de los siglos XVI y XVII, que se podrán ver hasta el próximo 25 de abril en la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La muestra está organizada por la Fundación Caja Rural de Jaén en colaboración con la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Úbeda, y reúne una treintena de trabajos procedentes de Marcantonio Raimondi (Bolonia, 1474-1528), Lucas van Leyden (Leiden, 1489-1533) o Boetius Adams (Bolsward, 1550-Amberes, 1633), entre otros .

Algunos de estos grabados, que se podrán ver en la Sala Pintor Elbo, de martes a domingo de 11.00 a 14.00 y de 18.30 a 21.00 horas, son obras de maestros como Durero o Rembrandt, artistas fundamentales de la Historia del Arte.

A pesar del gran interés que el grabado ha generado a lo largo de la Historia, son muy pocas las exposiciones sobre este arte que se han celebrado en España, por lo que esta exposición se presenta como una gran oportunidad para todos aquellos que quieran conocer el apasionante mundo del grabado.

De hecho, esta exposición que se puede contemplar en Úbeda es una de las pocas muestras del género realizadas en Andalucía, y tal vez de las primeras que se pueden ver en España organizada con obras procedentes exclusivamente de colecciones particulares.

El grabado fue un medio de expresión con el que se difundieron gran parte de los sentimientos e ideas que constituyen las complejas realidades del Renacimiento y Barroco europeos, como la religión, las relaciones sociales, las ideas políticas, el arte, la ciencia, la historia, etcétera.

Como objetos producidos en serie, tuvieron una gran difusión, considerando los medios de la época. Algunos sirvieron para la decoración de iglesias y capillas, o viviendas y lugares públicos, aunque en su gran mayoría fueron destinados al público culto y erudito que conocía sus significados, a veces complejos de interpretar hoy día, además de disfrutar con su estética. 

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Política de Cookies